No fue una marcha contra el Gobierno Nacional, afirmó Jorge de la
Torre, representante de los indígenas de Imbabura, que llegaron hoy a
Quito en una caminata para solicitar al Ejecutivo el apoyo para agilitar
la ejecución del proyecto de riego y agua potable Pesillo – Imbabura,
que beneficiará a cinco cantones de dos provincias (Pichincha e
Imbabura). Los campesinos rechazaron las tergiversaciones de las
empresas informativas respecto a esta caminata por el Agua y la Vida.
Manuel Castillo, presidente del Consorcio de Desarrollo de Manejo
Integral de Agua y Ambiente Cayambe-Pedro Moncayo (Codemia CP), expresó
que confía en la gestión del Presidente Correa y su anhelo de dialogar
con el mandatario luego que ciertos mandos medios no han logrado dar una
solución a la agilización de los trabajos que beneficiarán a medio
millón de ciudadanos con agua potable.
El Secretario Particular de la Presidencia de la República, Omar
Simon abrió las puertas del diálogo con 30 representantes de las
comunidades. Ahí, el funcionario se comprometió a mediar con el
Presidente Correa para visitar esta zona del país luego de la solicitud
de los ciudadanos, que manifestaron su desacuerdo con los retrasos en
los trabajos del proyecto por parte de las administraciones municipales.
El Presidente Correa había expresado su voluntad política de apoyar a
este proyecto en el 2011, al mirar que ha estado postergado por más de
16 años. El Prefecto de Pichincha, Gustavo Baroja participó en la
reunión y dijo que este es uno de los proyectos que muestra la historia
de corrupción que vivió el Ecuador en el pasado. En el 2002, los $78
millones que costaba el proyecto se consumió en un falso 48% de la obra,
que consistió en la excavación del túnel, explicó Baroja.
El Gobierno Nacional revivió al proyecto en febrero del 2011 y se
fijo un plazo hasta el 2014 para terminar la obra pero un impedimento de
la naturaleza provocó un deslave de 30 mil m3, que ocasionó la muerte
de dos trabajadores y una demora de tres meses para mitigar los efectos
del imprevisto. El Prefecto Baroja expresó que esto obligó a realizar
nuevos estudios y se encontró una laguna de 1 millón de m3 en la parte
alta donde estaba construido el túnel. Así se tuvo que efectuar un
rediseño en la parte del canal de 300 metros.
Estos imprevistos más los trámites burocráticos para agilizar los
pagos a la empresa han demorado la conclusión del proyecto informó
Baroja y agregó que se gestionará la construcción del canal de riego que
requiere de una inversión total de más de 42 millones. “Si se trabaja
las 24 horas, los 7 días de la semana, vamos a tener ese canal en 9
meses” aseveró el Prefecto.
Por su parte, los representantes del Banco del Estado informaron que
el Gobierno ha cumplido su parte al entregar una fuerte asignación no
reembolsable para el financiamiento de estas obras pero estos recursos
deben canalizarse por los gobiernos locales e invitó al trabajo
mancomunado entre comunidades, gobiernos seccionales y el Ejecutivo.
(SAU/El Ciudadano)

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